Elvira Lindo, en El País, hoy:
‘En campaña tienen que sonreír el candidato, los militantes jovencillos que colocan detrás del líder, los futuros ministrables e incluso aquellos que sospechan que no tendrán cartera. En la noche final, triunfador y señora muestran la sonrisa grande y sincera del éxito. Pero ha de sonreír el perdedor, aunque la mueca se le tuerza a medio camino. En el protocolo implícito de la jornada está escrito que la mujer del perdedor sonreirá aunque le duela. Pero eso no fue así el 9 de marzo. La cara de esa mujer, Elvira, de la que pocas cosas sabemos, expresaba una melancolía tan inconsolable que resultaba difícil de interpretar. Su mirada perdida fue el rostro de la verdad. Su marido la abrazó fuerte, en un gesto inusualmente cálido, como si quisiera reparar algunos malos momentos de esa vida procelosa en la que ella no parecía encajar desde un principio’.
La foto es de Susana Vera, de Reuters, y la vi en 20 minutos. He tenido que recortar al siniestro personaje que nos jodía la calidez del momento.






Flickr/laschofasdejumber
Facebook/jumber
Twitter/jumber
YouTube/laschofasdejumber
Last.fm/jumber
Del.icio.us/jumber
GMail/Jumber
Technorati/jumber
11870/Jumber




0 Respuestas a “El abrazo de Elvira”