Tal día como hoy, hace exactamente un año, moría Ángel González.
Hara cosa casi de dos años tuve la ocurrencia de recitar y grabar para Nuria algunos, media docena de mis poemas favoritos. Fue mi regalo de cumpleaños, ella cumplía los treinta redondos, y nuestra vida era entonces una estación en calma tras un invierno convulso, sin muchas trazas que aventuraran la vorágine en la que iba a devenir poco tiempo después.
Entre aquellos poemas que grabé estaba éste de Ángel González: Me basta así (un año después, me averguenza el sobreactuado tono de rapsoda iluminado, y me pregunto qué oscuro polo de atracción es éste de la 2.0, que nos empuja a desvelar nuestras más vergonzantes debilidades sin el menor sonrojo, sin la menor aprensión).
ME BASTA ASÍ
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).





Por último, 

Mi amigo Rafa Cánovas colabora regularmente en el periódico 

















Se dice, se comenta…