Archivos para la Categoría 'Te cagas en las bragas'

El imbécil reeditado

imbecilAnte todo, las disculpas.

Esta entrada sucede a un comentario en mi facebook. Así que si has llegado hasta aquí es posible que seamos amigos en el Mundo Real ™, y que sea tu primera visita a las chofas. Sé bienvenido a tu casa, date una vuelta, tómate algo, echa un vistazo por entradas más antiguas. No hay prisa, no cerramos nunca.

Al resto, a mis miles de asiduos y celosos seguidores, os pido un poco de paciencia, comprensión y hospitalidad. Mis amigos no son tan raros como pudieran parecer al primer vistazo. Y además, enseguida se marchan.

¿A qué venía todo esto? A que alguien debería reeditar el premio al imbécil con columna, aunque se lo vuelva a llevar Antonio Burgos, como decía esta semana @JRMora.

Primero intenté, para mis amigos en facebook, enlazar directamente al artículo en ABC, pero abc.es, con buen criterio, ha pasado la fregona. Así que lo siguiente fue buscar la copia del artículo alojada en la caché de google, pero FB me advirtió que el contenido del enlace había sido catalogado como ofensivo por algunos de los usuarios, y que me fuera a enlazar mierda al Tuenti, si eso.

Así que finalmente opté por reproducirlo aquí. Dicen por ahí que no hay que alimentar al troll ni al voceras ni al indeseable. Yo no sé, a veces pienso que de estas cosas hay que dejar constancia indeleble, para, como decían los dibujantes veteranos de mi infancia, mofa, befa y escarnio del sujeto.

Para todos vosotros: Las Andreítas de Zetaparo

ANTONIO BURGOS
Actualizado Sábado, 26-09-09 a las 08:07
Tenía pensado escribir hoy sobre la legionela, ese brote terrible en que hablamos de los muertos que ha habido en la Macarena con una frialdad cruel, como si sólo fuesen cifras de las estadísticas y no convecinos con nombres, apellidos, mujer, hijos, nietos, familia y amigos, que han fallecido en Sevilla y no en Noruega. Pero he de dejarlo para otro día, porque el respetable público me reclama que largue sobre la foto de las niñas del Conde Drácula, perdón, de las hijas de Zetaparo, como un lector me pone el nombre de ZP, Zetaparo, con una errata de las que carga el diablo y que con el tiro que se les escapa dan en todo el bebe.
Vista la foto del Metropolitan de Nueva York, donde las dos mocitas fueron de gañote en el avión oficial de papá, ahora comprendo a ZP. Ahora me explico que no quiera enseñar a sus niñas. Si yo fuera padre de esas dos criaturitas no las enseñaba por nada del mundo. Tapaditas en La Moncloa están más guapas. Con todos los respetos para las menores (los que manda la ley y unos cuantos más que les echo yo de cominito, no vayamos a tenerla), es natural que Zetaparo moviera Roma con Santiago y Efe con Zeta para que la foto de sus niñas no saliera en parte ninguna. Pasa con las niñas de Zetaparo lo mismo que con aquel alcalde de Sevilla que ya he contado, que cuando Franco lo nombró a dedo, sus amigorros de la tertulia del Aero dijeron:
—Que Momo era tonto lo sabíamos nada más que aquí, pero ahora se va a enterar Sevilla entera.
Que las niñas de Zetaparo eran dos callos horrorosos lo sabían los más íntimos en La Moncloa, pero ahora se ha enterado España entera. Son de salir corriendo. Yo no sé si es porque iban vestidas de Jalogüín, o porque lucían el uniforme oficial de los góticos, pero tú te encuentras a las 12 de la noche con estas puñeteras niñas en una calle oscura, se te acercan, un poner, a preguntarte dónde para el autobús de Alcosa, y del salto que pegas del susto llegas corriendo a Carmona.
Góticas. Los lectores que me piden este artículo me aseguran que son góticas. Vamos, como la ojiva de San Julián, pero sin el recuerdo de Fernando Moreno sacando el palio de La Hiniesta. O como la propia imagen gótica de La Hiniesta (que está por cierto en el Ayuntamiento y que no sé cómo no han mandado ya retirarla por la cosa del Nacional Agnosticismo y de quitar los crucifijos). ¡Qué ofensa para el arte gótico, llamar góticos a estos adefesios con botas de la Brigada Paracaidista en Sidi Ifni y muñequeras de levantador de pesos de Galisport! Por el volumen de su bulto redondo, así achaparrado, más que góticas me parecen románicas, que como las vea Brigitte Bardot, va y las protege. Pero, vale, aceptamos gótica como animal pinnípedo. Yo les diría algo más fuerte, pero como son menores, me callo.
Bueno, menores para que el padre diga que no quiere que salga su foto, o que las pixelen. Pero no menores para que aborten sin tener que decirlo a los padres. Estas son las contradicciones del sistema. Como la propia actitud de Zetaparo. ¿De qué ha ido en esta película del Mangazo de Viaje de sus Niñas Góticas? ¿De Defensor del Menor o de Belén Esteban? Yo creo que Zetaparo va de ambas cosas, de Defensor del Menor y de Belén Esteban, en una sola pieza, protegiendo a sus Andreítas. Porque estos dos tapones de alberca vestidos de «La niña de luto» sin Manolo Summers son sus Andreítas. Cuando llamó a la agencia Efe para censurar las fotos, seguro que dijo:
—Yo es que por mis hijas ¡ma-to!, ¿me entiendes?
Me explico, finalmente, por qué Zetaparo no quería que saliera la foto. No era por las niñas en sí ni por la leche que mamó la protección del menor. Era para que no viéramos al completo este retrato de familia. Monster.

Lluvia sobre el Atlántico

lluvia-atlantico

Vía Aeromental.

Podéis verla en version gansa, aquí. Durante un rato la he tenido como fondo de mi twitter, y por poco se queda.

Silogismo de la media luna

Lo leía el viernes en ‘El País’, y decidí esperar unos días por ver si otros medios matizaban la información a través de otras fuentes. Días después, tras esperar en vano, descubro que la noticia no es nueva, y que dos semanas atrás ya se mencionaba en un reportaje de agencia publicado por Soitu, bastante más contextualizado que la información que daba El País.

Según el jeque marroquí Mohamed Ben Abderrahman Al Maghraoui:

  • Una niña de nueve años “da con frecuencia mejor resultado en la cama que una joven de 20″
  • “Nos han contado, y hemos constatado, que las niñas de esa edad dan mejores prestaciones que las mujeres adultas”.
  • “En consecuencia están tan capacitadas para contraer matrimonio como las jóvenes de 20 años”.

La afirmación de Al Maghraoui, conocido mutfi salafista autor de media docena de libros de teología, según ‘El País’, estaría extraída de una fatwa publicada en la página web de su asociación Predicación y Sunna en el Corán.

El Olimpo postergado

Ayer fue un día muy raro, en el que quedó descubierta la vasta extensión de nuestra ignorancia en lo que a los secretos del olimpismo se refiere.

Los que no seguimos con asiduidad el atletismo, los que sólo consumimos las grandes citas bianuales  en píldoras masticables desde el sofá, teníamos noticias de Usain Bolt por las fases previas que habíamos visto o nos habían contado durante estas olimpiadas. Un jamaicano esculpido a otra escala que dominaba cada carrera con una autoridad deslumbrante, con una superioridad rayana en la condescendencia.

En la Primera daban el baloncesto, el partido de España contra Estados Unidos -si partido puede llamarse, si en algún momento norteamericanos y sudeuropeos jugaron a la misma cosa-. Así que para la mayoría de los telespectadores españoles, la cosa ocurrió durante la publicidad, en diferido, aprovechando la pausa del descanso y en una retrasmisión encadenada con calzador, sin apenas tiempo para presentaciones previas. Aquí, millones de ojos pendientes de la prueba reina del olimpismo. Aquí, el hombre que puede mostrar el camino de los sueños a toda una generación, a una porción nada desdeñable del mercado universal que no pudo ver a Carl Lewis ni seguir la estela de un mito subvertir las siempre complicadas leyes que dominan las relaciones entre el espacio y el tiempo.

Cien metros, cuarenta zancadas.

Veinte para crear la ilusión de una carrera competida.

Diez para erigirse con la estatura de un dios sobre el resto de los atletas competidores, limitados en su complexión física, impotentemente humanos.

Y unas últimas diez, once zancadas. Once zancadas que igual pudieron ser diez. Once zancadas relajadas con los brazos estirados, el rostro girado a cámara y la testuz erguida, sobresaliente. Once zancadas, la distancia insalvable entre un record del mundo y una plusmarca legendaria para los próximos 50 años.

Usain Bolt destrozó los registros con los cordones de la zapatillas desatados, y una última zancada -que no es la que se ve en la foto- corta, elegante, para rematar la mejor carrera de todos los tiempos, pero también para desbaratar cualquier ilusión de leyenda, con la facultad de los mejores dioses para administrar el éxtasis, para emplazarnos de nuevo en el camino de la promisión, para denegar en el último instante el acceso a un olimpo siempre postergado.

Hoy he visto la carrera y las secuencias posteriores repetidamente, de buena mañana. Y el final de la retrasmisión se acercaba mucho a lo que yo recordaba de la tarde anterior. Usain Bolt, descalzo sobre el tartán, con la bandera que le uniformaba en una mano y mostrando a cámara con la otra las zapatillas que minutos antes le habían conducido al corazón del olimpo, las Puma 100m Beijing, pronto disponibles en las más de 2.000 tiendas Puma abiertas en China.

Disfruta con tu lengua

Parece una coña, pero no.

Vía Escolar

Actualización (a destiempo, como siempre):

Leo en Soitu.es un artículo al hilo que cierra un paradójico círculo. Al parecer, la campaña de NNGG ofrecería interesantes similitudes con otra difundida en mayo por A Mesa pola Normalización Lingüística convocando a una marcha por la defensa del gallego:

En fín, la vida, tan pertinaz, que sigue invitándonos a no tomarnos demasiado en serio.

No hagáis planes

Que te calles, Karmele

ReydebastosLo mejor que uno puede hacer en estos casos, antes de decir nada,es contar hasta cien, hasta mil, hasta 72 horas.

El primer impulso que tuve una vez que me tomé el tiempo de ver las imágenes media docena de veces -es decir, un momento después de verlas por primera vez- fue el de escribir una entrada de tono más o menos irónico. Comentar por ejemplo la suerte que tiene el Rey de contar con la grandeza intrínseca de todas las cosas que se escriben con mayúscula, esa majestad de estirpe transmitida que le concede infabilidad y clarividencia para improvisar y atajar el protocolo cuando la ocasión así lo requiere. De otro modo, cualquiera podría haberle tomado por un patán de palillo en el diente y manotazo en la barra, con un follonero irreflexivo y temerario, con el invitado borracho de Crónicas Marcianas

y la Bachelet dudando entre elevar su voz por encima del batiburrillo en coro o dar paso sin mayor contemplación a media docena de bailarinas en bolas que nos saquen del atolladero.

Pero el paso de las horas y los días nos ha devuelto, como siempre, el peso exacto de las cosas. Y ahora que parece que la polémica se agota, recocida en su propia nimiedad -al menos hasta ayer, desde donde escribo estas líneas, más tarde veremos a Chávez avivando a petrolazos los rescoldos, a beneficio de su propio inventario-, ahora que las imágenes ya han dado la vuelta al mundo y regresan fatigadas, conmocionadas por un extraño déjà vu, ahora, digo, ahora, entonces, es momento de recapitular algunas de las reacciones más curiosas de la red en estos días.

La gente de Cogiendo Caracoles han organizado el Primer Concurso de chistes gráficos y audiovisuales del Rey dando voces.

A estas alturas, ya tenemos disponibles camisetas, politonos, y hasta un reygettón al hilo de tan destacado motivo.

Y en sordina y suspendido en el ambiente, el eco de las palabras, no de las celebérrimas cinco que dejaron su cerco indeleble de orín fuera del tiesto, sino de esas otras anteriores, el monosílabo atropellado y reiterado, tú, tú, tú, el rostro embotado, el índice enhiesto, el cuerpo surgido de la nada como el tronco de un teleñeco. Tú, tú, tú, el hombre que llevaba el Estado sintetizado en las venas, en su simiente, en su carga genética. La respuesta de Estado que reclamaba la defensa de los intereses de la patria que la naturaleza y el destino pusieron en sus manos y en las de sus hijos de sus hijos: tu padre, el tuyo, que es más capullo y más cirullo.

Santa Madre (¿soltera?)

No somos dignos de entrar en su casa, pero una palabra suya nunca deja de asombrarnos.

El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, criticaba el pasado jueves -y perdón por el retraso- las ayudas a las madres solteras previstas en las nuevas prestaciones por maternidad. En su opinión, el incremento adicional de 1.000 euros en la prestación económica por adopción o nacimiento de un nuevo hijo establecido para el caso de las familias monoparentales “promueve que los hijos vengan al mundo sin un padre o una madre”. Argumenta el teólogo que “las ayudas a la natalidad deben establecerse en un contexto en el que respeten los derechos fundamentales de los niños que vienen al mundo a tener un padre y una madre y a nacer en un hogar donde puedan ser acogidos y educados conforme a su dignidad personal”.

(Tarea para hoy domingo día del Señor: reflexionad en conciencia sobre vuestra “dignidad personal”, la de vuestros hijos y la de determinados sujetos).

La Cope, en una nota actualizada hoy, se queja de que se están poniendo en boca de los obispos declaraciones que nunca han hecho, y que se han publicado en este sentido informaciones que se han elaborado prescinciendo con descaro de la verdad, y tergiversando la preclara interviención del Padre Martínez Camino.

Yo, por mi parte, os remito al archivo de audio editado por la Conferencia Episcopal que recoge las palabras del preclaro, para que no haya dudas (ojo, es bastante largo, la respuesta en cuestión ocupa el último cuarto del archivo, aproximadamente):

http://www.conferenciaepiscopal.es/RuedadePrensa/2007/CCVI_permanente/preguntas.mp3

También podéis escucharlo desde aquí mismo:

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