sobre jumber y sus márgenes

Mateo

Esta mañana se ha producido por fín la ansiada noticia. Entre los 17.000 niños que han nacido hoy, ha venido al mundo Mateo Gallego Rodríguez, a 10. 682 km de aquí, que ya es irse a nacer lejos de todos los que tanto le estábamos esperando. Me ha llamado el Tivi hace un rato para darme la noticia.

Por ahora es poca la información de la que disponemos. Que es un bigardo de casi cuatro kilos, como hacían pronosticar los antecedentes familiares. Que será capricornio, para quien valore esos datos; y será de los mayores de su clase, aunque no le quedará otra que aguantar a su primo Álvaro, que chuleará de ser un curso mayor que él. Que están muy bien los dos, la madre y el niño, que el padre no cabe en sí, y que la madre vuelve a hacerlo, después de una fase final del embarazo muy bien llevada. Que esperamos verle crecer en un mundo mejor que éste que encuentra, y que tendrá unos padres estupendos, generosos y valientes. Y que paradójicamente, hoy sómos todos los demás los que nos sentimos solos y nostálgicos por estar tan lejos de los que se fueron.Y felices, muy felices.

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Comentarios en: "Mateo" (3)

  1. Progenitor A de Mateo dijo:

    No por esperada, esta noticia deja de alegranos a todos… ¡Por fin el Jumber tiene blog! Ya era hora, leches, que desde que no puedo discutir contigo se me han contraído los pulmones.

    Bueno, voy a ejercer mi profesión de periodista… pero periodista de los buenos, de los que cobran pasta, de los que firman sus artículos… en fin, de esos que no son ni objetivos, ni pulcros, ni distantes de la noticia (Ay Facultad de Periodismo, qué equivocada estás).

    Y es que la primera noticia que comento es la del nacimiento de mi hijo… no está mal para bautizarme en esto de los blogs.

    Bueno, vamos a los datos “al tiro”, como dicen los chilenitos que nos hospedan y nos rodean por todas partes en este país.

    Nombre: Mateo Gallego Rodríguez
    Fecha de nacimiento: 12 de enero de 2007 a las 13.47, hora chilena.
    Lugar de nacimiento: Clínicas Las Condes. Santiago de Chile. Chile. América.
    A tomar por culo de todo (por este orden).
    Padres: Yo. Obvio. Y Fátima, una leona que ha cambiado su rol de ejecutiva agresiva y exitosa por el de madre sumisa de los deseos de su hijo.
    Felicidad de los padres: Máxima.
    Nivel de agradecimiento a Chile: Máximo (y bajando, que tampoco hay que exagerar).
    Nivel de morriña de nuestra querida España, nuestras familias y nuestros amigos: Máxima (y subiendo, sin exagerar).

    En fin, pues éstos, como dicen mis supercolegas de profesión, son los “fríos datos” (odio los aforismos y las expresiones hechas, suelen esconder una mentira repetida mil veces que nunca se convierte en realidad, pero las uso con el fin de reírme y descojonarme de mi profesión y sus “profesionales”. Lo hago y lo haré siempre que puedo y pueda, aviso).

    Ahora, para hacer el cuento corto, sólo calificaré las sensaciones.
    Son únicas, diferentes, raras, distintas… magníficas, hinchadas, geniales, hondas, grandiosas. Intentar describirlas me provoca la misma rabia que ver en la tienda Kodak las fotos de 15×13 que hice cuando fui al Machu-Picchu con Fátima y Alfonso… no muestra ni un pixel de lo que vimos y sentimos. Esto es igual.

    Por cierto, el ejemplo anterior está dedicado a Jaime, para que me admita en su club de “he estado en los peores lugares” (y financiado por nuestros fondos comunes, añadiría yo… jejeje).

    Pues eso, casi no quiero seguir contando lo que realmente supuso para Fátima y para mí el nacimiento de Mateo porque quiero, en un futuro más suave y menos histórico que éste que estamos viviendo ahora, escribir un comentario dedicado únicamente a ello.

    Acompaño estas últimas frases con el llanto de Mateo rebotando en la pantalla. Me reclama la madre y yo no me quiero perder ni un párrafo más de mi hijo. Firmo así el final del comentario con lo que supongo que será la rúbrica del resto de mi vida: dejar de hacer mis cosas, por hacer las de mi hijo. Siento que me debo a él… y, por supuesto, a ella.

    Gracias amigos por serlo y gracias familia por todo. Desde el otro lado de los Andes espero que os golpée un dedo al menos de toda la felicidad que tenemos.

    Siempre vuestros aquí, siempre nuestros allí.

    Mateo, Fátima y yo (ahora entiendo que ése es el orden lógico de mi vida)

    P.D.: Y Smog, el pobre, que todavía no sabe que tiene un hermano.

  2. He echado la lagrimilla…compartimos vuestra felicidad…y estamos como locos por conocer al churumbel…

  3. Con semejantes intervenciones en el blog, casi me da vergüenza participar por considerar que no tengo nada interesante que aportar.

    Enhorabuena, Fátima y Nacho. A lo de capricornio y mayor de la clase que decía Alberto, añado que, mimado (por único), pero esto último tiene difícil remedio, el siguiente sería mimado por ser el pequeño, y así sucesivamente.

    Gracias, Alberto, por poner a nuestra disposición esta bitácora, como dicen los que saben (aunque igual ya está pasado de moda este término)

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