sobre jumber y sus márgenes

Archivo para la Categoría "Cómo cambian los tiempos, Venancio"

Rojo. Blanco. Negro.

Los veteranos del lugar los llaman recortes. Otros muchos ya se han acostumbrado a decir copiapegas. Pero vienen a ser lo mismo, retazos de información urgente para una mañana de sábado que entresaco al tuntún. Crónicas apresuradas de una Revolución que se escribe con letras lejanas y mayúsculas. Análisis superficiales, recortes, voces y otros documentos que trato de interpretar, sobre las que hago mis propias anotaciones, mientras finjo una inquietud intelectual que estoy muy lejos de sentir, aperezado por esta luz invernal, apacible, madrileña, domesticada por la nube de relatividad, partículas y polución que nos protege.

El ejército de Egipto está considerado una de las diez fuerzas militares más fuertes de todo el mundo. La gran baza del poderío militar en Egipto ha sido Estados Unidos, que contribuye al presupuesto con 1.300 millones de dólares (950 millones de euros) anuales al Ejército, convirtiéndose en la segunda potencia mundial, después de Israel, que recibe más apoyo económico por parte del país norteamericano, según datos de la agencia Reuters que transcribe El País.

La caída del Rais ha sido celebrada por Estados Unidos y Europa con una rotundidad in extremis, sobre la hora, equivalente a la tibieza y la cautela con la que se ha seguido el proceso en lo que damos en llamar el mundo occidental, antes de apresurarnos a redefinir al saliente Mubarak, etiquetado  de repente y con escándado como aquel tirano, como ese dictador.

El ejército asume temporalmente el poder, bajo la promesa de una transición pacífica hacia una sociedad democrática.

Pacífica podría querer decir ordenada y sin sobresaltos, según la han definido ya EEUU e Israel, en un meandro exquisito de sinónimos que sortea conceptualmente la tutela. Con democrática no sabemos bien a lo que queremos referirnos, tal vez sigamos sirviéndonos de esquemas validados a lo largo de nuestra historia, a lo ancho de nuestro entorno, de mapas que limitan al levante por el caos y al poniente por el integrismo religioso. O tal vez no. Quizás, tal vez, estemos balbuciendo por primera vez lo que aún no sabemos nombrar y sólo podemos señalar con el dedo, el impulso de una generación  que desea libertad política, económica, social y religiosa, en un sistema capaz de integrar con igual comodidad a los Hermanos Musulmanes, a los profesionales laicos y al Egipto profundo, rural y analfabeto (Enric González, seguramente).

Tres colores para un estado de júbilo, para las sombras de duda y recelo, para una bofetada imprevista de orgullo y coraje.

Spotifando a todo trapo

logo-spotifyDespués de un par de semanas oyendo hablar del asunto, y tras una más que amable invitación de @sorprendida, hoy he sacado tiempo para probar Spotify.

¿De qué hablamos?

Spotify es un nuevo servicio de música en la red que ha irrumpido generando un increíble alboroto en la blogocosa, entre los entusiastas que se han deshecho en sus alabanzas y los más reticentes (¿realistas? ¿aguafiestas?), que no encuentran grandes diferencias con otras populares herramientas como last.fm, deezer, pandora o goear.

Básicamente, hablamos de un servicio de música bajo demanda, generado a partir de un sistema de streaming con tecnología p2p y respaldado por acuerdos con EMI, Warner Music, Sony BMG y otros tres sellos discográficos de importancia.

Requiere la descarga e instalación de su aplicación, bastante ligera en términos de tamaño y consumo, por otra parte. Permíte la búsqueda de tu música favorita, reproducirla inmediatamente, o guardarla y crear listas -con la salvedad de que lo que guardas es el enlace al tema-. No es posible, por tanto, su uso offline.

El servicio se ofrece en versión gratuita y con anuncios -escasísismos, al menos hasta la fecha, yo no me he topado con ninguno en el rato largo que vengo probándolo- y en versión premium de pago. Hay una versión de prueba por un día, a 1 €.

Ventajas

Por todo lo dicho, sí podríamos decir que no se distingue fundamentalmente de otros competidores que ya venían ofreciendo estos servicios -aunque no todos a la vez, o no en todos los casos-. Para mí, lo más novedoso y singular que presenta Spotify es, por un lado, la extensión del catálogo disponible y la rapidez en la búsqueda, que permiten una experiencia de usuario bastante cercana al uso de cualquier biblioteca de medios de escritorio (itunes, WM, etc…); y la posibilidad de generar y compartir enlaces a tus temas guardados y a tus playlist.

El siguiente vídeo explica el funcionamiento de los enlaces de forma sencilla.

Inconvenientes

  • Restricciones al repertorio. Destacábamos la amplitud del repertorio, y en verdad que mejora todo lo que yo conocía hasta hoy. Hasta hoy. El blog oficial de Spotify ha anunciado hoy las restricciones que pondrá en marcha a partir de la próxima semana debido, fundamentalmente, a los acuerdos establecidos con las discográficas afiliadas y reclamaciones de algunos artistas. Veremos a ver en qué queda.
  • Por el momento, sólo está disponible para Windows y MacOS X. Existen vías para su funcionamiento en Linux, usando wine.
  • No es compatible con el iPod/iPhone y otros reproductores.
  • No está disponible en todos los países (España es uno de los afortunados), aunque hay forma de que funcione en cualquier región geográfica.

Conclusiones y en fin, Pilarín.

El tiempo, el implacable, lo va a decir. Pero yo apuesto por que en los próximos meses se irá reduciendo el repertorio accesible, al menos en su versión gratuita. Mejorarán las prestaciones de la versión de pago, una vez amortizado el alboroto inicial y fidelizada parte de la parroquia. Y si se consolida el modelo -con ayuda del desarrollo de una comunidad de usuarios y con la aparición de extensiones que ayuden a su popularización, ya van apareciendo las primeras-, podremos empezar a hablar con seriedad y sin sonrojo de verdadera alternativa a los modelos de distribución tradicionales.

Claro que tampoco me apuesto mucho. Que siempre andamos con los mismos fervores, para acabar en agua de borrajas.

Piedra vs. iPhone

piedra-vs-iphone

Muy visto ya, pero muy divertido. No me he podido resistir.

Vía Microsiervos.

QVMT, en la Sexta

Domingo, 27 de de marzo de 2005. Rubén Ontiveros, entonces guionista de Vaya Semanita, publica el primer capítulo de su videolog ‘Qué vida más triste‘, con ayuda de unos colegas de siempre, que se prestan como actores.

A lo largo de ese año y durante la primavera de 2006 se publicarían los 54 capítulos de la primera temporada, uno por semana.

Cada domingo por la tarde, Rubén quedaba en casa de los padres de su amigo Borja, gruísta de Basauri, y con el resto de la tropa, distribuía el guión del capítulo, escrito durante la semana, y rodaban y editaban un capítulo de entre 2 y 5 minutos de duración que estaba disponible en la red esa misma noche.

La serie, poco a poco, iría ganando adeptos, hasta convertirse en el videolog de referencia en España.

Domingo 14 de enero de 2007. Apenas iniciadas las andanzas de este cuaderno, y con la agilidad para las primicias que con el tiempo irían caracterizando a este blog, publico una entrada acerca de QVMT pensando, como siempre, en mis amigos analógicos. Mediaba la segunda temporada, y yo me había calzado la primera aquel fin de semana casi del tirón.

Además de en la propia página web, todos los capítulos estaban disponibles en Youtube y en otras plataformas. Recién nos estábamos iniciando en los nuevos usos audiovisuales, y QVMT Se presentaba como una muestra muy gráfica y particular del vasto mar de posibilidades de los nuevos tiempos. Sabiendo conjugar el talento con unas herramientas de producción cada vez más al alcance de cualquiera, y bajo una concepción del mercado, la distribución y la propiedad intelectual acorde a las exigencias de un nuevo siglo -en el que ya se veía que iba a primar la economía de la atención sobre la economía de la escasez-, unos tíos de Basauri nos contaban unas vidas que podían ser las suyas cada domingo de resaca, y se iban, poco a poco y en la mejor acepción del término, quedando con nosotros.

Domingo 19 de octubre de 2008. La Sexta estrena Qúe Vida Más Triste, con el mismo formato, los mismos personajes, la misma línea argumental, los mismos actores y el mismo guionista que en la versión videoblog. O eso prometen.

Quevidamastriste.com cuenta 2.434.000 visitas.

Según Pitágoras, tenemos un problema.

Mira que dije, y lo he vuelto a hacer. Han bastado tres semanas de desatado trajín laboral y una crisis mundial con pintas para apartarme de la circulación blogocósica, para echarme a las cunetas del sordo murmullo digital.

-No quiero reconocerlo, y pretendo puerilmente obviarlo, no pensar en ello más. En realidad lo que sucede es que no tengo mucho que contar, que es algo que les sucede mucho a los pudorosos, a los traidores y a los despreocupados por el sonido de sus propios pasos en la gravilla-.

Mientras tanto, ahí fuera, en la calle de usted y alrededores, cundía el desconcierto y la perplejidad entre la banda, con independencia de todo origen o condición, así entre los más osados augures como entre los amilanados de la quinta fila, entregados todos al pairo de este vaivén de valores, de este desatado carrusel de cifras.

Crónicamente sucede, cada vez que se agota un modelo económico o le pasamos la página al siglo, que cunden por igual -¿otra vez, cunden?- las llamadas a la calma y a la desesperación, los argumentos enrevesados y futiles de los analistas y el regodeo de los ignorantes, de ver cómo la nueva situación les sitúa al mismo nivel que los que hasta ayer eran aquellos inalzancables sujetos/objetos de sus envidias.

Qué hermosa palabra, cundir.

En tiempos de crisis, parecen ganar los que menos tienen que perder. Como dice un amigo mío que yo me sé -y del que no me consta que quiera que se atribuya lo que de él digo que dice-, cuando se mueve el tablero del Monopoly, siempre es a beneficio de los que perdían la partida.

– Es que yo había puesto aquí un hotel.

– Sí, claro, seguro.

Y ganan los que menos tienen que perder. No suena mal. Pero no te alborozes. Los que menos tienen que perder nunca son los que menos tienen.

Para sobrellevar la crisis entretenidos, una divertida y valiosa exposición del porqué de las cosas:

Ah, me olvidaba. Lo de Pitágoras:

El uso de los blogs

En esto de la red de redes, cada uno usa su blog para lo que quiere.

Hay blogs indefinidos y algo misceláneos, como éste. Hay blogs corporativos, blogs profesionales y blogs personales. De periodistas (muchos), de consultores (¿demasiados?), de políticos de temporada, que cunden mucho en la pleamar de la campaña para luego disolverse con la resaca postelectoral, de divulgadores científicos o de diseñadores gráficos. Encontramos artistas que utilizan su blog para promocionar su obra o para renegar de ella, pues de todo hay. Hay blogs alojados específicamente para el desarrollo de un proyecto, para la promoción de un nuevo hotel, blogs para la comunicación interna de la empresa, blogs vecinales y blogs con vocación universal.

Hay, en definitiva, de todo, como en botica, y aún más de lo que nos podamos figurar.

Mis amigos Carolina y Óscar venden su piso de Moratalaz, y han decidido abrir un blog que les ayude a facilitar con tranquilidad y detalle toda la información que normalmente no cabe en los tradicionales sitios inmobiliarios disponibles en la red. Yo tuve conocimiento ayer del asunto por casualidad, y me pareció un uso sorprendente y muy imaginativo de la herramienta -aunque no sé si todo el mundo estará de acuerdo-. Desde luego, no tengo noticia de ningún caso semejante.

¿Y vosotros? ¿Conocéis algún otro caso?

Un proyecto para Yoigo

YoigoÉrase un consultor autónomo -pronúnciese frilans– al que llamaremos 1ppy por su propia voluntad, que tiene una idea y un proyecto que han generado bastante alboroto en los últimos días.
1ppy ha desarrollado un proyecto de sistema de administración de relación con los clientes (CMR) que piensa que es de la talla de una empresa como Yoigo. Y es blogger. Así que ha decidido utilizar su blog para hacer llegar su propuesta a Yoigo.

La cronología de los hechos es la siguiente:

A finales de noviembre, se presenta 1ppy – 1 proyecto para Yoigo-, muestra sus cartas y declara sus intenciones. En sucesivas entradas irá explicando sus planes y desarrollando su idea con más detalle, contando las razones que le han llevado a decidirse por este modo de presentación de su proyecto, y a elegir a Yoigo de entre las grandes compañías del sector como oscuro objeto de deseo, por su filosofía y su manera diferente de hacer las cosas -aprovechando para hacerle un poquito y sin recato la rosca a la compañía y tratar de paso de seducirnos a los posibles lectores con su historia.-

Van pasando los días, se suceden las historias, y con el nuevo año llega la eclosión. La historia llega a oídos de Enrique Dans, que la publica en su blog. Las visitas se multiplican, y la conversación y la difusión entre la blogocosa retroalimenta la atención. Como siempre pasa.

Aprovechando el tirón del efecto Dans, 1ppy decide el 9 de enero pedir públicamente una cita a través de su blog a Arne Hauge, director comercial de Yoigo y a Johan Andsjö, consejero delegado en España. Creo entender, una vez que he tenido que releer a todas las partes para escribir esta entrada, que dicha petición ya se habría producido con anterioridad por otros cauces, puesto que el propio Enrique Dans ya tenía noticia de ella el día anterior, posiblemente a través de Yoigo.

Durante la semana siguiente va creciendo la expectación entre los seguidores del blog y del twitter creado al efecto, mientras se suceden los comentarios, las felicitaciones e incluso las ofertas por parte de otros consultores de sofisticados nombres de guerra y gafas de pasta. El proyecto se levanta del banquillo y calienta por si tiene que salir al campo.

El pasado miércoles llegó la respuesta de Yoigo:

” Hola 1ppy,

Sí, por qué no. Queremos escuchar tu propuesta. Suena bien y tu forma de comunicarte con nosotros ha sido diferente, honesta, divertida… una verdad verdadera en toda regla. Además, claro, estamos abiertos a las buenas excelentes ideas, de hecho, Yoigo lo es.

Dinos un par o tres de fechas con hora a la que podrías venir y te confirmamos la que nos venga mejor. Recuerda que si eres de Yoigo también puedes contárnoslo por teléfono, son 0 cent/min con sólo 12 céntimos de establecimiento de llamada 😉

Un saludo,
ARNE HAUGE
SOY EL DIRECTOR GENERAL COMERCIAL
http://www.yoigo.com”

Inmediatamente el tinglado se desboca, y comienza el debate entre los que entienden el suceso como el acierto de compañía que se ufana de prestar atención a los bloggers y a lo que se cuece en la red, los que ya avistan el advenimiento de la nueva era, y los que todo esto no es más que una bien ideada y orquestada operación de marketing para cundir entre blogueros.

El alboroto es tal que consigue despertar a la manada de los grandes medios. A fecha de hoy, y que yo sepa, el tema ya ha sido meneado, y ha merecido la atención de El País y de Cinco Días.

Por mi parte, me ha entrado hambre con todo ésto, y ahora que ando pensando en cambiar de móvil, creo que voy a incluir a Yoigo entre las opciones a considerar. Lo que son las cosas.

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