sobre jumber y sus márgenes

Como se fue, vino

Este blog, que está a punto de cumplir cuatro años y que apenas ha tenido actividad durante el último, nació, como tantos otros, con el propósito de compartir con los amigos y más prójimos mi entusiasmo por todo lo que tuviera que ver con el mundo de los blogs, una curiosa pasión recién nacida por  entonces. También con el fin de adecentar un rincón donde poder compartir las cosas que a mi paso por la red iba encontrando. Fotos, videos, reseñas más o menos interesantes, y, en menor medida, algún que otro trasunto intercalado de mi vida cotidiana, convenientemente pasado a limpio.

Hablamos de enero de 2007. Con el paso de los meses -ay, y de los años-, aparecieron nuevas herramientas, twitter y facebook, principalmente, más ágiles y más eficientes para todo lo que venía haciendo a través del blog. Si alguna entrada, algún comentario, había merecido mi atención y deseaba compartirlo, era más fácil tuitearlo. Mis fotos, que hasta entonces tenía subidas en flickr y convenientemente enlazadas y destacadas en un widget de mi barra lateral, y a las que nadie prestaba mayor atención, despertaron al interés del personal sólo cuando comenzé a compartirlas en facebook -no sin cierta resistencia al cambio por mi parte, eran aquellas primeras versiones de facebook tan antipáticas de usar, yo no podía entender cómo la gente no prefería flickr, todo tan limpio, tan usable y ordenado, con sus sets, sus etiquetas y toda la pesca-.

Las chofas se fueron quedando para los apuntes más largos y personales. Mientras tanto, el barbas y yo ya habíamos montado 10y9, y en un intento por dotar al proyecto de un perfil social que yo entendía imprescindible y que veía en general muy desatendido en la profesión, me animé a abrir el blog de nuestra empresa, las 10y9 cuestiones.

Llegó 2010 muy exigente, en lo profesional y en lo laboral, y pronto se consumaría el abandono de ambos blogs, sin otra justificación más aseada que el tengo mucho lío. Da un poco de verguenza reconocerse tan vulgar, la verdad. A uno le hubiera gustado aportar, en esta rentrée, alegatos tan válidos como los de Hernán, explicando la resurrección de su blog y el nacimiento de Orsai, la revista:

Es verdad: hace doce meses y tres días que no escribo una línea. El último año de esta década hice silencio porque Chiri —por fin— se instaló en el pueblo, con su mujer y sus dos hijos, y tuvimos que ponernos al día. Hubo que volver a aceitar la cotidianeidad después de tanto tiempo.

El Chiri Basilis es mi mejor amigo desde la comunión. Y cuando me vine a España en el 2000, Chiri tardó ocho años en mudarse también. En 2009, gracias a una historia que es un cuento aparte y que un día de estos contaré, se instaló con su familia a cuatro cuadras de casa. La noche que llegaron preparé una cena muy rica, después las mujeres y los niños se fueron a dormir y nosotros nos prendimos un porro y empezamos una sobremesa variada, muy intensa, que terminó anoche a las cuatro y diez de la madrugada.

Por eso no escribí durante todo este año; estábamos charlando.

De Orsai tendremos que hablar próximamente. En cuanto a todo lo demás, sólo queda por decir que este cuaderno vuelve con sustanciales cambios, unos más evidentes, otros ya se irán viendo. Ha cambiado el título, el diseño y la dirección, ahora por fin bajo dominio propio. Durante unos días he considerado la posibilidad más rupturista de dar carpetazo a las chofas de jumber en su antiguo alojamiento, y abrir este nuevo blog de jumber desde cero. Aunque es una opción que sigo valorando, creo que como en todo también en esto tardaré en decidirme, así que he optado por no retrasar más los cambios, que ya habrá tiempo para resolverlo.

Ah, y sí. Lo de rentrée he tenido que buscar cómo se acentúa.

Do no forget

Do knot forget: Bluetooth® comes with every new Ford model

Campaña de Ogilvy Alemania para Ford.

Vía Ana Parache

Las cosas en E.E.U.U.: estados que autorizan el matrimonio entre personas del mismo sexo vs. estados que autorizan el matrimonio entre primos de primer grado.

Vía The Daily What

La semana de un vistazo

La semana que voy a dar por concluida en breves momentos -el tiempo de terminar esta nota, lavarme los dientes, abrirme camino hasta el sobre entre el caos y el desorden de mi casa- no fue de las más fructíferas en lo laboral, pero fue singularmente variada en lo personal. Voy a dar cuenta sólo de algunos, sin otro criterio de selección que el propósito de no extenderme.

Tuve el primer contacto con una futura nueva amiga, que vino a verme requiriendo mi infinita sabiduría y competencia profesional. Por las pocas referencias que tenía del tema, presumí que acabaría desalentándola en sus propósitos. Pero me atraparon su proyecto, su entusiasmo y la convicción con que lo transmite. Espero de corazón tener finalmente la oportunidad de echar todos los cables que en mi mano estén.

Rosa la lió parda, y tuvo sus quince minutos de buzz en facebook, con la inestimable ayuda de Rai. Además de las sonrisas, el sucedido nos vale para reflexionar sobre el uso de los comentarios a los mensajes de facebook, y las normas de netiqueta aplicables cuando queremos extraer una conversación de un entorno privado como una red de amigos en facebook y dar cuenta de ella en otro foro del todo ajeno a sus protagonistas, como pueda ser nuestro blog.

Llegó S.A.R. la Nuur de Londres, en un parón obligado en su inmersión linguística, a requerimiento del INEM, que ya la venía echando de menos. Como yo. No es nada fácil lo que está haciendo la Nuri, y ya se van haciendo muy largos los meses, a los dos. Afortunadamente, ya sólo queda afrontar la última etapa de su viaje, y la tendremos otra vez entre nosotros para las vísperas de navidad, con fuerzas renovadas para seguir trasteando y revolucionando nuestra apacible existencia.

Echaron a la niña terrible ésa de Pekín Express.

Guti inició su particular periplo de redención, que debería devolverle al primer equipo antes de que acabe el adviento, por lo que cuentan.

Y como vino la Nuri se volvió, después de tres días que se nos escaparon entre los dedos. La dejé en el aeropuerto que cogiera su vuelo habitual. Volví a casa, apenas cené, y recordé que tenía un blog. Supongo que para estas cosas.

Nota: la fotografía es de Edvill, y está publicada en flickr con todos los derechos reservados, incluido éste que le doy. Pero como no creo que le importe, la fotografía me gusta y combina muy bien con la cabecera del blog, me he pasado la licencia por ahí. Si vosotros por vuestra parte pensabais darle otro uso, avisados quedáis de que queda excluida de la licencia creative commons que resulta de aplicación al resto de los contenidos de este blog.

El imbécil reeditado

imbecilAnte todo, las disculpas.

Esta entrada sucede a un comentario en mi facebook. Así que si has llegado hasta aquí es posible que seamos amigos en el Mundo Real ™, y que sea tu primera visita a las chofas. Sé bienvenido a tu casa, date una vuelta, tómate algo, echa un vistazo por entradas más antiguas. No hay prisa, no cerramos nunca.

Al resto, a mis miles de asiduos y celosos seguidores, os pido un poco de paciencia, comprensión y hospitalidad. Mis amigos no son tan raros como pudieran parecer al primer vistazo. Y además, enseguida se marchan.

¿A qué venía todo esto? A que alguien debería reeditar el premio al imbécil con columna, aunque se lo vuelva a llevar Antonio Burgos, como decía esta semana @JRMora.

Primero intenté, para mis amigos en facebook, enlazar directamente al artículo en ABC, pero abc.es, con buen criterio, ha pasado la fregona. Así que lo siguiente fue buscar la copia del artículo alojada en la caché de google, pero FB me advirtió que el contenido del enlace había sido catalogado como ofensivo por algunos de los usuarios, y que me fuera a enlazar mierda al Tuenti, si eso.

Así que finalmente opté por reproducirlo aquí. Dicen por ahí que no hay que alimentar al troll ni al voceras ni al indeseable. Yo no sé, a veces pienso que de estas cosas hay que dejar constancia indeleble, para, como decían los dibujantes veteranos de mi infancia, mofa, befa y escarnio del sujeto.

Para todos vosotros: Las Andreítas de Zetaparo

ANTONIO BURGOS
Actualizado Sábado, 26-09-09 a las 08:07
Tenía pensado escribir hoy sobre la legionela, ese brote terrible en que hablamos de los muertos que ha habido en la Macarena con una frialdad cruel, como si sólo fuesen cifras de las estadísticas y no convecinos con nombres, apellidos, mujer, hijos, nietos, familia y amigos, que han fallecido en Sevilla y no en Noruega. Pero he de dejarlo para otro día, porque el respetable público me reclama que largue sobre la foto de las niñas del Conde Drácula, perdón, de las hijas de Zetaparo, como un lector me pone el nombre de ZP, Zetaparo, con una errata de las que carga el diablo y que con el tiro que se les escapa dan en todo el bebe.
Vista la foto del Metropolitan de Nueva York, donde las dos mocitas fueron de gañote en el avión oficial de papá, ahora comprendo a ZP. Ahora me explico que no quiera enseñar a sus niñas. Si yo fuera padre de esas dos criaturitas no las enseñaba por nada del mundo. Tapaditas en La Moncloa están más guapas. Con todos los respetos para las menores (los que manda la ley y unos cuantos más que les echo yo de cominito, no vayamos a tenerla), es natural que Zetaparo moviera Roma con Santiago y Efe con Zeta para que la foto de sus niñas no saliera en parte ninguna. Pasa con las niñas de Zetaparo lo mismo que con aquel alcalde de Sevilla que ya he contado, que cuando Franco lo nombró a dedo, sus amigorros de la tertulia del Aero dijeron:
—Que Momo era tonto lo sabíamos nada más que aquí, pero ahora se va a enterar Sevilla entera.
Que las niñas de Zetaparo eran dos callos horrorosos lo sabían los más íntimos en La Moncloa, pero ahora se ha enterado España entera. Son de salir corriendo. Yo no sé si es porque iban vestidas de Jalogüín, o porque lucían el uniforme oficial de los góticos, pero tú te encuentras a las 12 de la noche con estas puñeteras niñas en una calle oscura, se te acercan, un poner, a preguntarte dónde para el autobús de Alcosa, y del salto que pegas del susto llegas corriendo a Carmona.
Góticas. Los lectores que me piden este artículo me aseguran que son góticas. Vamos, como la ojiva de San Julián, pero sin el recuerdo de Fernando Moreno sacando el palio de La Hiniesta. O como la propia imagen gótica de La Hiniesta (que está por cierto en el Ayuntamiento y que no sé cómo no han mandado ya retirarla por la cosa del Nacional Agnosticismo y de quitar los crucifijos). ¡Qué ofensa para el arte gótico, llamar góticos a estos adefesios con botas de la Brigada Paracaidista en Sidi Ifni y muñequeras de levantador de pesos de Galisport! Por el volumen de su bulto redondo, así achaparrado, más que góticas me parecen románicas, que como las vea Brigitte Bardot, va y las protege. Pero, vale, aceptamos gótica como animal pinnípedo. Yo les diría algo más fuerte, pero como son menores, me callo.
Bueno, menores para que el padre diga que no quiere que salga su foto, o que las pixelen. Pero no menores para que aborten sin tener que decirlo a los padres. Estas son las contradicciones del sistema. Como la propia actitud de Zetaparo. ¿De qué ha ido en esta película del Mangazo de Viaje de sus Niñas Góticas? ¿De Defensor del Menor o de Belén Esteban? Yo creo que Zetaparo va de ambas cosas, de Defensor del Menor y de Belén Esteban, en una sola pieza, protegiendo a sus Andreítas. Porque estos dos tapones de alberca vestidos de «La niña de luto» sin Manolo Summers son sus Andreítas. Cuando llamó a la agencia Efe para censurar las fotos, seguro que dijo:
—Yo es que por mis hijas ¡ma-to!, ¿me entiendes?
Me explico, finalmente, por qué Zetaparo no quería que saliera la foto. No era por las niñas en sí ni por la leche que mamó la protección del menor. Era para que no viéramos al completo este retrato de familia. Monster.

#castingebe09

Yo no suelo meterme en estas cuestiones, pero esta vez…

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Haced sitio

bebe-chupete.jpgNueve del nueve del nueve. Hoy ha sido un día verdaderamente largo. El día de la bestia inversa, el día mundial sin gatos en internet, el día que (re)volvieron los beatles, otra vez, en su versión más acicalada. Una fecha fácil de recordar y proclive a las cábalas, en el que hasta Apple trasladó su tradicional martes de keynote al miércoles, para hacerlo coincidir con la fecha mágica, y los chinos se daban por millares al botellón matrimonial en el día mundial de la longevidad y el amor eterno.

El día, para algunos, comenzaba muy pronto. A las cero y cinco se asomaba al mundo Pableras Laorden, entre la expectación general y los dolores de su madre –no la llaméis dolores-.

Otro Laorden al que cuidar y del que cuidarse. Otro amigo que nos ha nacido. Otro más para el pelotón de la esperanza, para pelearle el balón al desaliento que cunde pero no agota ni mata en esta ciudad y este mundo que le aguardan, propicios, al calor de esta noche que ya es el día de mañana.

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